Ansiedad, estrés e ideas de miedo y temor son los sentimientos que experimentan, a diario, los sobrevivientes del terremoto ocurrido el pasado 10 de agosto de 2026, en la capital vallecaucana. Estas emociones, que podrían convertirse en graves problemas de salud, pueden extenderse entre dos y tres semanas.
Para evitar que se conviertan en patologías de mayor severidad, la Alcaldía de Cali, a través del programa de Salud Mental de la Secretaría de Salud, mantiene activo un seguimiento y una respuesta oportuna ante cualquier señal de alerta entre los ciudadanos. Desde el día cero del movimiento telúrico, la Administración desplegó una estrategia de atención integral en salud mental y apoyo psicosocial. Este trabajo ha abarcado desde el acompañamiento directo a los familiares de las víctimas fatales hasta la atención continua en los albergues temporales de la ciudad.
De acuerdo con la médica Diana Marcela Porras, integrante del programa de Salud Mental de la Secretaría de Salud Distrital, las acciones implementadas sobre el terreno y la articulación técnica con las Redes Públicas de Prestación de Servicios de Salud (ESE) han sido permanentes. «Hemos tenido equipos psicosociales de nuestra Secretaría de Salud, además de equipos de las diferentes ESE que se encuentran en Cali. En estas atenciones, lo que logramos hacer es contención emocional, primeros auxilios psicológicos, gestión del duelo y acompañamiento a los familiares que realizaban el reconocimiento a las víctimas fatales que tuvo este sismo», explicó la médica.
Hasta la carpa ubicada fuera del albergue del Coliseo de Hockey, llegó Leonardo Castaño, reciclador de oficio, quien buscaba ayuda para alivianar la angustia que aún lo embarga. Allí se encontró con psicólogos, terapeutas ocupacionales y trabajadores sociales, que de inmediato le prestaron atención.
“Perdí la visión en un ojo hace varios meses y estoy a punto de perder el otro, y saber que perdí todo y que estoy solo me duele en el alma. En el terremoto me golpeé la cabeza muy fuerte y tengo miedo de perder mi ojo izquierdo. Me siento muy angustiado”, contó don Leonardo, quien pese a su dolor no dudó en agradecer estar en el albergue y recibir atención para su salud mental.
Además, se mantienen activos los puntos de atención del sector Chiminangos y el Coliseo El Pueblo. En este último “estamos prestando el servicio de ‘Escuchadero’ para todas las personas que asisten allá, sean personas damnificadas, familiares o también para los funcionarios de las diferentes secretarías que se encuentran asistiendo al PMU”, aseveró la médica Diana Porras.
Finalmente, frente al impacto emocional esperado en este tipo de contingencias y el balance epidemiológico en salud mental reportado hasta la fecha, la médica precisó que “en la población se dan diferentes manifestaciones: siempre hay ansiedad, estrés e ideas de miedo o temor constante que pueden durar entre dos y tres semanas. Lo ideal es que con el tiempo esto vaya mejorando. En cuanto a las patologías que hemos encontrado hasta ahora, solo hemos identificado cuatro usuarios con patología mental de alto riesgo y se han activado las diferentes rutas de atención en salud mental y en otras áreas requeridas».
La Alcaldía de Cali, desde la Secretaría de Salud de Cali reitera su compromiso con el bienestar emocional de toda la comunidad e invita a la ciudadanía a hacer uso de los puntos de escucha activados.