La capacitación permitió reforzar conocimientos y buenas prácticas para actuar antes, durante y después de un evento sísmico.
Con el propósito de fortalecer la capacidad de respuesta ante situaciones de emergencia, la Secretaría de Gobierno realizó una jornada de capacitación dirigida a los Primeros Respondientes del organismo.
El espacio estuvo orientado por el bombero Fernando Ladino, quien destacó la importancia de este rol dentro de las entidades, especialmente por su capacidad para brindar una respuesta inicial y dar aviso oportuno a los compañeros de trabajo, activando los protocolos establecidos para proteger la vida.
Durante la jornada también se revisaron las experiencias y buenas prácticas identificadas a partir del sismo ocurrido el 10 de agosto, como parte del trabajo adelantado por el Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST). Este ejercicio permitió consolidar una guía de lecciones aprendidas, orientada a fortalecer la preparación de servidores públicos y contratistas frente a eventos sísmicos.
La prevención comienza antes de la emergencia
Estar preparados permite responder de manera más segura y organizada. Por eso, se recomienda:
- Conocer y memorizar la ruta de evacuación y el punto de encuentro oficial.
- Mantener despejados pasillos, escaleras y salidas de emergencia.
- Identificar los lugares seguros y los elementos estructurales resistentes.
- Reconocer zonas de riesgo, como ventanales, espejos, lámparas, estanterías y cables eléctricos.
- Asegurar o anclar estanterías y otros elementos que puedan caer.
- Identificar al personal de apoyo y a los brigadistas.
- Contar con un kit de emergencia con elementos básicos como botiquín, agua, linterna, radio, documentos y silbato.
- Participar activamente en los simulacros y familiarizarse con los procedimientos de evacuación.
Durante un sismo: pausa, piensa y protégete
Ante un movimiento sísmico, lo más importante es conservar la calma. No corras, no grites y no empujes.
1. Detente
No salgas corriendo mientras está ocurriendo el movimiento. La fuerza del sismo puede provocar caídas y generar riesgos por objetos, vidrios, elementos de fachada o partes de la estructura que puedan desprenderse.
Si estás de pie, agáchate de inmediato para reducir el riesgo de caída.
2. Protégete
Cubre la cabeza y el cuello con los brazos o con un objeto resistente.
Ubícate en un lugar seguro, preferiblemente junto a una columna o muro estructural, y permanece allí hasta que termine el movimiento.
Aléjate de ventanas, espejos, lámparas, cuadros, estanterías y otros elementos que puedan caer. No utilices ascensores.
Si estás en la calle, aléjate de edificios, postes, árboles y cables eléctricos y busca un espacio abierto.
3. Espera
Mantén la posición de protección hasta que el movimiento se detenga por completo. Evita levantarte o desplazarte antes de tiempo, pues pueden presentarse movimientos fuertes durante los últimos segundos del evento.
Después del sismo: evacúa con orden
Cuando termine el movimiento, respira, conserva la calma y evalúa visualmente las condiciones del lugar. Sigue las instrucciones de los Primeros Respondientes, Brigadistas o Líderes de evacuación.
Durante la evacuación:
- Camina rápidamente, pero sin correr.
- No empujes, hales ni generes aglomeraciones.
- Mantén el orden durante el desplazamiento.
- No utilices ascensores; utiliza las escaleras habilitadas.
- Abre las puertas con precaución, pues podrían estar afectadas.
- Si una puerta está atascada, utiliza otra ruta de salida.
- Apoya, cuando sea seguro hacerlo, a personas con movilidad reducida, mujeres embarazadas o compañeros lesionados.
- Si es seguro y no retrasa la evacuación, realiza el cierre de servicios como gas, agua o electricidad, de acuerdo con los protocolos establecidos.
Reglas de oro durante la evacuación
No te devuelvas por nada. No regreses por objetos ni para buscar personas. Si alguien no logró evacuar, informa inmediatamente al personal de emergencia o rescate.
No enciendas fuego ni luces si existe la posibilidad de una fuga de gas. Evita cualquier fuente de ignición y utiliza una linterna si está disponible.
No uses ascensores. La evacuación debe realizarse por las rutas y escaleras establecidas.
Al llegar al punto de encuentro
Una vez evacuado el edificio:
- Dirígete directamente al punto de encuentro oficial.
- No permanezcas en pasillos, escaleras, portales o accesos.
- Mantente agrupado y alejado de edificaciones, árboles y postes.
- Reporta tu presencia al responsable o brigadista.
- Informa si falta alguna persona o si hay personas lesionadas.
- Comunica cualquier daño visible, fuga de gas, cable caído, incendio u otra situación de riesgo.
- Permanece en el punto de encuentro hasta recibir autorización para retirarte o regresar.
Si necesitas retirarte del punto de encuentro, informa previamente a los Primeros Respondientes, Brigadistas o Líderes de evacuación. De esta manera se mantiene actualizado el registro de personas y se evitan búsquedas innecesarias durante la atención de la emergencia.
Señales de alerta: reporta inmediatamente
Informa al personal encargado si identificas:
- Olor o fuga de gas.
- Cables eléctricos caídos.
- Grietas de gran tamaño en pisos, techos, cubiertas, muros, columnas o vigas.
- Incendios o presencia de humo sin causa aparente.
- Personas lesionadas o atrapadas.
- Cualquier otra situación que represente un riesgo para la integridad de las personas.
Cinco lecciones para recordar
1. Mantén la calma. Una respuesta tranquila facilita la toma de decisiones.
2. Protégete primero. Agáchate, cúbrete y espera.
3. Evacúa con orden. Desplázate rápidamente, pero sin correr, empujar ni devolverte.
4. Dirígete al punto de encuentro. Allí se concentra la información y se verifica la presencia del personal.
5. Espera instrucciones. Pueden presentarse réplicas; no regreses a las instalaciones sin autorización.
La prevención y la preparación son responsabilidades de todos. Conocer los protocolos, participar en los simulacros y seguir las indicaciones de los equipos de emergencia contribuye a proteger la vida y facilita una respuesta organizada ante cualquier eventualidad.
La preparación salva vidas, el orden protege al equipo y la calma permite actuar con claridad.