A los 22 años, Juan Esteban ya entendió algo que a muchos les toma años: no hay que esperar a tener un título para empezar a construir camino. Mientras estudia comunicación social, trabaja, se mueve y se exige como si ya estuviera donde quiere estar.
Su historia no empezó en una oficina cómoda. Empezó en la COP, en el Ministerio de Ambiente y en fundaciones público privadas, aprendiendo a contar historias desde lo real. No le interesaba entrevistar a los de siempre, sino escuchar a personas comunes, de esas que han vivido duro y tienen algo que enseñarle al resto. Ahí fue donde encontró su propósito.
Hoy hace parte de la Alcaldía de Cali como realizador audiovisual, trabajando directamente en la narrativa de lo público. No es solo grabar: es entender mensajes, traducirlos y hacer que conecten con la gente. Y aunque suene grande, al inicio sintió el peso. No cualquiera asume la responsabilidad de contar el día a día de un alcalde sin cuestionarse si está listo.
Pero se quedó. Aprendió sobre la marcha y respondió con trabajo. En menos de un año, no solo se ganó un lugar, sino también el respeto de quienes lo rodean. Incluso ha recibido dos premios nacionales de periodismo sostenible sin haber terminado la carrera, algo que más que inflarlo, lo hizo aterrizar y seguir con más disciplina.
Su vida es sencilla. Vive con su abuela, con poco tiempo para compartir, pero con un apoyo constante que sostiene su rutina. Y si algo resume su camino es una frase clara: “plata y hambre nunca hemos tenido”, no porque haya sido fácil, sino porque siempre ha sabido rebuscársela, adaptarse y seguir.
Su meta no está en la fama. Está en servir. Sueña con trabajar en una ONG como UNICEF y seguir contando historias que aporten, que enseñen y que eviten que otros repitan errores. Porque al final, más que hablar, lo suyo siempre ha sido escuchar… y transformar eso en algo que valga la pena.
Juan José Barrios
Subproceso de Comunicación Organizacional