«Un abrazo de esperanza contra el hambre»
En medio de la adversidad, Cali enfrentó la pandemia y el estallido social con determinación. La vulnerabilidad y la pobreza extrema afectaron a cientos de miles de personas, pero la ciudad respondió fortaleciendo el Programa Corazón Contento. Garantizando el acceso a una alimentación digna, impulsando las huertas comunitarias y la autosuficiencia alimentaria.
La lucha contra el hambre se convirtió en una causa compartida, donde la corresponsabilidad es la base. Corazón Contento, con sus 762 comedores comunitarios, no solo brinda comida, sino que también fomenta habilidades y competencias, teje lazos sociales y promueve la autogestión. Este programa es un modelo a nivel nacional que no solo alimenta cuerpos, sino que también nutre el espíritu de la comunidad, tanto que hoy la capacidad de atención se ha ampliado a más de 89 mil personas.