La Gente Bacana: Julia Edith Angulo Luna ‘Una vida dedicada a servir’

Gente Bacana

Julia Edith Angulo Luna ha hecho del servicio su forma de estar en el mundo. Desde 2013 forma parte de la Alcaldía de Cali, donde hoy trabaja en la Secretaría de Salud Pública realizando seguimientos nutricionales a niños menores de cinco años. Su labor la lleva a recorrer hogares, tocar puertas y escuchar historias que muchas veces hablan de dificultades, pero también de esperanza. En cada visita intenta hacer algo más que cumplir una tarea: busca orientar, acompañar y tender puentes para que ningún niño se quede sin la atención que necesita.

Pero su compromiso con la comunidad no termina allí. Julia también es lideresa social. Durante años presidió la Junta de Acción Comunal de su barrio y ha impulsado iniciativas que mejoran la vida de su entorno, desde la gestión de tramos de placa huella hasta la construcción de un pequeño acueducto que hoy abastece de agua a varias familias en zona rural. Para ella, liderar significa escuchar a la gente, unir esfuerzos y demostrar que cuando una comunidad se organiza, los sueños colectivos pueden volverse realidad.

Su historia también es una historia de esfuerzo personal. Empezó como auxiliar de enfermería, luego se convirtió en administradora de empresas y más adelante en trabajadora social. Cada logro ha sido fruto de madrugadas, estudio y disciplina, siempre con la convicción de que prepararse más es también una forma de servir mejor. Hoy sueña con cursar una maestría que le permita liderar procesos más grandes en salud pública y seguir aportando desde su experiencia y vocación.

En casa, Julia encuentra el equilibrio. Es madre, abuela y compañera de vida, y disfruta de los momentos simples: compartir la cena en familia, conversar sobre el día o pasar los domingos en la finca cuidando las plantas y trabajando la tierra. Son espacios donde se fortalecen los lazos y donde, entre risas y conversaciones, recuerda que todo esfuerzo vale la pena cuando se construye pensando en quienes más ama.

Para ella, la felicidad está hecha de instantes: ayudar a otros, ver avanzar a una comunidad y levantarse cada día con la certeza de que está haciendo lo que nació para hacer. Tal vez esa forma de mirar la vida viene de su madre, a quien considera su mayor ejemplo: una mujer que sacó adelante a cuatro hijos y le enseñó desde pequeña el valor del trabajo, la fortaleza y la independencia. Ese legado hoy sigue vivo en cada paso que Julia da.

Juan José Barrios

Subproceso de Comunicación Organizacional

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