Clara Rodríguez llegó a Cali con una maleta llena de experiencia y el corazón dispuesto a empezar de nuevo. Venía de Bogotá, de tener su propia empresa, de caminar con paso firme… pero fue en una fotocopiadora del primer piso de la Alcaldía donde la vida le cambió el rumbo. Allí, entre hojas y tinta, empezó una historia que hoy suma casi dos décadas de entrega silenciosa al servicio público.
Desde ese primer día, Clara entendió que crecer no siempre significa subir rápido, sino quedarse, aprender y construir. Hoy, como profesional especializada en Talento Humano del DADII, conoce cada proceso como quien conoce su propia casa. Los diseñó, los levantó, los cuidó. Por eso, cuando alguien necesita una respuesta, un camino o una solución, el nombre de Clara aparece sin dudarlo.
Administradora de empresas, especialista en desarrollo humano y organizacional, y estudiante de fotografía artística, Clara es el equilibrio perfecto entre estructura y sensibilidad. Su amor por el arte nació de la necesidad de hacer mejor las cosas, de comunicar con calidad, de ponerle alma a lo técnico. Para ella, aprender nunca termina: cada día es una universidad abierta.
Fuera de la oficina, su mundo gira alrededor de sus dos hijos, artistas de corazón y música en las manos. Entre pianos, bajos, museos, danza y eventos culturales, Clara encuentra su refugio. Los fines de semana son sagrados: familia, conversación y una hamburguesa compartida en San Antonio.
Clara cree que la felicidad no se planea, se vive. Está en el hoy, en ser auténtico, en agradecer, en servir con respeto y calidez. Sueña con el reconocimiento que dignifica años de trabajo, con la estabilidad que permita cerrar un ciclo con orgullo, pero mientras tanto sigue dando esa milla extra que no aparece en los contratos, pero sí en las personas.
Porque Clara no solo trabaja en la Alcaldía de Cali. Clara deja huella. Y eso, en el servicio público, también es una forma de arte.
Juan José Barrios
Subproceso de Comunicación Organizacional